Entrevista
a Eulàlia Rius
Entrevistador: Se dice que tú eres la que
pone orden en el equipo...
Eulàlia: ¡Qué más quisiera!
Por suerte sólo trabajo con ellos en eso de corregir el libro,
en lo demás no quiero ni ver a Emilio, José María
o Guillem, por supuesto.
Entrevistador: ¿Es irreconciliable la visión
de los guionistas con la de un coordinador de edición?
Eulàlia: Son puntos de vista diferentes.
Ellos sólo piensan en una escena llamativa, un detalle...
Además se cansan enseguida, el proyecto les aburre cuando
está a la mitad. Yo, en cambio, tengo que conseguir que el
equipo no baje la guardia y cumpla el compromiso... y sin salir
del presupuesto, claro.
Entrevistador: ¿Qué presupuestos
manejas en la actualidad?
Eulàlia: Existe mucha variabilidad. Normalmente
trabajamos en proyectos de cantidades que oscilan entre 150.000
y 300.000 euros. Una aplicación en cd, hecho con material
de calidad y profesionales competentes, llevada en un timming correcto,
te puede costar entre 30 y 50 millones de pesetas. El rango de juego
depende de la cantidad de contenidos, interacción y páginas
que quieras.
Entrevistador: ¿Tanto?
Eulàlia: Ten en cuenta que no hablamos
de un web site amateur ni de un cd de cuatro pantallas. La obra
Rutas de Cataluña, por ejemplo, consta de 28 cd’s con
detalle de municipios, excursiones, gastronomía, servicios,
etc.
Entrevistador: ¡Esto es como una enciclopedia!
Eulàlia: Sí, y además hay
que ponerle “espectáculo”, es decir, vamos más
allá de la clásica “enciclopedia ilustrada”,
ahora nos planteamos producciones que no solo informen, sino también
que seduzcan al usuario.
Entrevistador: ¿Explica esto el éxito
de la Superenciclopedia?
Eulàlia: Estoy convencida que sí.
Para este proyecto elegí a dos guionistas, Ramón Moragrega
y Vilma Masdevall, que trabajan fenomenalmente en equipo. Eligen
bien los gags, despiertan interés... creo que gran parte
de la aceptación nace en su trabajo.
Entrevistador: Vale, los guionistas bien ¿y
el resto del equipo?
Eulàlia: ¡Mi pesadilla son los informáticos! Da la
sensación de que las empresas de programación se mueven
en un sector en el que hay mucho trabajo pero muy poco orden. Es
decir, son frecuentes las subcontrataciones sucesivas. Al final,
cuesta saber qué persona concreta es la que va a programar
el soft que necesitas
Entrevistador: En eso eres intransigente...
Eulàlia: Sí, entiende que yo soy
responsable de que esta inversión se materialice en el tiempo
calculado y los niveles de calidad establecidos. Exijo, además,
tener un control exhaustivo de toda la aplicación, y para
ello necesito saber, con todo detalle, qué ha hecho cada
persona que ha intervenido.
Entrevistador: ¿Te lleva esto a discutir
con los proveedores?
Eulàlia: ¡Uy, no sabes lo que es
eso! Ya me gustaría verte un día sentado en mi despacho,
a ver cómo te las arreglas...
Entrevistador: ¿Y los grafistas?
Eulàlia: El equipo gráfico suele
ser mucho más formal que el informático. En este aspecto,
siempre he encontrado gente muy profesional, aunque, evidentemente,
hay de todo...
Entrevistador: Estoy pensando que tu agenda de
contactos, ahora mismo, me puede servir para editar un cd...
Eulàlia: Ja, ja, ja... ¡No está
en venta!
Entrevistador: Pero algo cuentas en los másters...
Eulàlia: Me gusta de vez en cuando salir
del despacho y dar una clase. Lo que hago es ponerles en mi situación
y simular casos de producción, entonces se dan cuenta de
los parámetros que tienen que utilizar. Siempre cuento alguna
anécdota, pero, nunca se dice el pecador.
Entrevistador: O sea, que no revelas a quién
acudes para producir.
Eulàlia: Nobleza obliga. Forma parte de
mi trabajo, aunque en mi caso la institución sabe a quién
aconsejo acudir en cada caso concreto, ya sea para producción
ordinaria, imprevistos, programación especializada, etc.
Entrevistador: ¿Ni se te lo piden como
un tema de vida o muerte?
Eulàlia: Bueno, eso sí. No tengo
inconveniente en ayudar a alguien cuando está apurado con
un proyecto. Les aconsejo muchas veces sobre a quién pueden
acudir, quién puede resolver tal problema, etc.
Entrevistador: ¿Me dices algún secreto
de producción?
Eulàlia: A ver... bueno, sí, uno
obvio: el director de proyecto eligirá con cuidado, sobretodo,
a un coordinador de proyectos, de la colaboración de ambos
depende el éxito.
Entrevistador: ¿En tu caso, la coordinadora
de proyectos es Diana Salomó?
Eulàlia: ¡Nada de nombres! ¡A
ver si me vas a lanzar una opa hostil sobre el equipo! Bueno, en
serio, sí, con Diana tengo el mejor apoyo que se puede desear.
Entrevistador: Creo que te empiezo a mirar con
otros ojos. Veo que eso de la dirección de un proyecto no
es lo que parece...
Eulàlia: Ja, ja... ¡Porque estás
pensando en el entorno académico! !
Entrevistador: Jo, pues sí ¡Me has
pillado!
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